Los nombres en la Biblia no se elegían simplemente por cómo sonaban; en la cultura hebrea antigua, el nombre definía el destino, el carácter o la misión de una persona. Muchos nombres son "teofóricos", lo que significa que incluyen una referencia a Dios (usualmente los sufijos -el o -ías).
Aquí tienes los nombres más significativos divididos por su origen y significado: